Interfaz de objetos de aprendizaje online

Al igual que las clases presenciales, un objetos de aprendizaje virtual tiene una estructura particular – producto de la planificación de los profesores – que consta de diferentes momentos o secciones que cumplen con objetivos pedagógicos específicos: entre ellos se encuentran la presentación del objetos de aprendizaje y su temario, la introducción, las pantallas de contenido, las actividades de ejercitación, y por supuesto, el momento del cierre.
Esta diferenciación de objetivos debe reflejarse también en el diseño de cada pantalla, el cual debe ser consistente para ayudar a la comprensión y el aprendizaje.

 

Portada

Como lo sugiere la misma palabra, la portada del objeto de aprendizaje es la puerta de entrada a sus contenidos, además del primer contacto del estudiante con el material de enseñanza. Y generar una buena y clara primera impresión depende, casi en su totalidad, del estilo gráfico. Además de presentar el título del curso, la portada debe sintetizar con fotos o imágenes el núcleo conceptual de lo que se verá en las próximas pantallas.
Los colores plenos a utilizar deben ser los definidos por la paleta primaria de colores de la institución.

Temario

El temario es la lista de temas o asuntos que se tratarán a lo largo del curso. Permite al alumno conocer el recorrido de contenidos propuesto para el aprendizaje. Los títulos deben disponerse respetando la secuencia planificada, y pueden acompañarse de números que refuercen este orden, así como también de imágenes alusivas a cada tema.
Existen dos tipos de temarios: el temario tipográfico y el temario con imágenes. Presentamos a continuación los atributos de estilo para cada opción.

 

Temario con imágenes

Se utilizan imágenes alusivas al contenido del tema.
La medida de cada imagen corresponde a la medida de columna de la grilla.
Importante: cuando se requiera presentar más de 4 temas, el temario se continúa en la siguiente pantalla.


Separadores

Algunos cursos pueden requerir del uso de separadores para dividir temas que sean extensos, o simplemente para dar un respiro a la lectura del contenido. Además, este recurso vuelve a los cambios de tema un acto más visual.

La imagen elegida para graficar el separador debe corresponderse con la utilizada en el temario y ser alusiva al contenido.